Slippage y comisiones en futuros: por qué tu resultado real nunca es el del backtest

· 12 minutos de lectura · Guías de tradea.es
Slippage y comisiones en futuros: por qué tu resultado real nunca es el del backtest

Hay una diferencia que casi nadie explica con números y que decide si un sistema es rentable: la que va del resultado del backtest al dinero que acaba en tu cuenta. Esa diferencia tiene dos nombres, slippage (deslizamiento) y comisiones. No son un detalle contable: son la parte del beneficio que se queda por el camino en cada operación, y en un sistema que opera a diario se acumula deprisa.

La buena noticia es que se puede calcular. No con precisión de notario, pero sí con un orden de magnitud fiable: operando futuros con microcontratos hablamos de en torno a 1 $ por microcontrato y operación completa, más lo que se te escape en la ejecución. Multiplicado por las operaciones del año, sale una cifra concreta que puedes restar antes de decidir nada.

Esta guía va de eso: de dónde sale cada coste, cuánto pesa, cómo estimar el recorte anual sobre tu sistema y qué hacer para reducirlo sin romper la estrategia.

Qué es el slippage y por qué existe siempre

El slippage, o deslizamiento, es la diferencia entre el precio que esperabas y el precio al que ejecutaste de verdad. Ves 5.230,00 en pantalla, lanzas una compra a mercado y te la llenan a 5.230,25. Ese cuarto de punto es slippage. Puede ir a tu favor, pero de media va en tu contra: el mercado se mueve más rápido justo cuando tú tienes prisa.

La causa es simple: cuando lanzas una orden a mercado no compras al precio que viste, compras a quien esté vendiendo. El precio de la pantalla es el último cruce que ocurrió. Lo que hay de verdad es un libro de órdenes, y tu orden dice "cómprame ya, al precio que sea". Si en ese milisegundo la mejor oferta ha subido un tick, pagas un tick más.

Una orden a mercado no es una petición de precio. Es una petición de inmediatez, y la inmediatez se paga.

De dónde sale exactamente

Cuándo el deslizamiento se dispara

El slippage medio de un sistema dice poco, porque no se reparte de forma uniforme. Se concentra en momentos muy identificables:

Comisiones en futuros: qué son y cómo se descomponen

Aquí hay menos misterio y más aritmética. Cuando operas un futuro pagas tres cosas distintas que suelen venir sumadas en una sola línea del extracto:

  1. La comisión del bróker. Lo que cobra tu intermediario por ejecutar. Es la única parte negociable y varía mucho, sobre todo por volumen.
  2. La tasa del mercado (exchange fee). La cobra el propio mercado, por ejemplo el CME, no tu bróker. Es igual para todos dentro de cada categoría y no se negocia.
  3. La tasa regulatoria (NFA). Unos céntimos por contrato que se lleva el regulador estadounidense. Pequeña, pero está.

Y hay un detalle que confunde a mucha gente: las comisiones se cobran por lado. Abrir es un lado, cerrar es otro. Lo que importa es la operación completa, la ida y vuelta, lo que en la jerga se llama round turn. Cuando un bróker anuncia "0,35 $" casi siempre habla de un lado, así que la operación completa cuesta el doble más las tasas.

Si operas a través de una cuenta de fondeo, las comisiones las fija esa empresa y suelen estar en la misma horquilla que las de un bróker minorista. Además tienes el coste fijo de la cuenta, en torno a 100 $ para una de 50.000 $, que también cuenta aunque no se descuente operación a operación.

Cuánto cuesta de verdad una operación en microcontratos

En microcontratos de índices, donde opera la mayoría de sistemas para cuentas pequeñas y medianas, los órdenes de magnitud realistas son estos:

Suma por lado: entre 0,45 y 0,90 $. Suma por operación completa: entre 0,90 y 1,80 $ por microcontrato. Por eso la referencia de trabajo, la que aplicamos en nuestros cálculos, es en torno a 1 $ por microcontrato y operación completa. Te quedarás corto con un bróker caro y largo con uno barato, pero no fallarás de orden de magnitud.

Al lado de eso, el deslizamiento pesa más de lo que la gente cree. Un tick de slippage en el micro del S&P son 1,25 $ por contrato. Si se te escapa un tick al entrar y otro al salir, has pagado 2,50 $ por microcontrato, más del doble que en comisiones. De ahí que un sistema que en el papel gana poco por operación se vuelva inviable en cuanto sale al mercado real.

CosteDe dónde saleOrden de magnitudCómo reducirlo
Comisión del brókerTu intermediario, por ejecutar cada lado0,25 a 0,50 $ por microcontrato y ladoComparar tarifas y negociar por volumen
Tasa del mercadoEl propio CME, no el bróker0,20 a 0,40 $ por microcontrato y ladoNo se negocia; sí varía entre productos
Tasa regulatoriaEl regulador estadounidense (NFA)Unos 0,02 $ por contrato y ladoNo se reduce. Solo se cuenta
Horquilla (spread)La distancia entre mejor compra y mejor venta1 tick en micro del S&P: 1,25 $ por contratoOperar productos y horas líquidas
Slippage de ejecuciónEl precio se mueve entre que pides y te llenanDe 0 a varios ticks por ladoÓrdenes limitadas donde tenga sentido
Slippage por tamañoTu orden se come varios niveles del libroCrece con el número de contratosTrocear y respetar el techo del sistema
Slippage de eventoDatos macro, aperturas y huecos5 a 10 ticks en el segundo del datoNada de órdenes a mercado en ese instante

Cómo se acumula: la fórmula y un ejemplo completo

Lo importante no es el coste de una operación, que parece ridículo, sino el del año. La fórmula es tan sencilla que no hay excusa para no aplicarla:

Coste anual = operaciones al año × contratos por operación × coste por contrato y operación completa

Ojo con la primera variable, que es donde se cuela casi todo el mundo. Si tu sistema tiene reentradas (entra, salta el stop, vuelve a entrar en la misma sesión) no haces una operación al día: haces una y media, o dos. Y cada reentrada paga comisión completa e ida y vuelta de horquilla, igual que la primera.

Ejemplo trabajado, con números redondos:

Total: unos 2.850 $ al año en costes de fricción. Si el sistema ha generado 35.000 $ en bruto, eso es un 8 % del bruto. Si hubiera generado 8.000 $, sería un 35 %, y la conversación sería otra muy distinta.

Ahora cambia una sola variable. Si en lugar de 250 operaciones el sistema hace 500, el coste se dobla: 5.700 $. El beneficio bruto, en cambio, no tiene por qué doblarse. Esa asimetría mata a los sistemas que operan mucho para ganar poco en cada intento, y explica por qué el número de operaciones importa tanto como el ratio riesgo/beneficio y el porcentaje de aciertos.

El caso de nuestro backtest: del bruto al neto

Lo aplicamos a nuestros propios números para que se vea. El backtest publicado de TSOPEN, del 2 de enero al 25 de agosto de 2026 sobre una cuenta de fondeo de 50.000 $, da más de 35.000 $ en bruto. Aplicando un coste de en torno a 1 $ por microcontrato y operación completa, lo que supone alrededor de un 5 % del bruto en este caso concreto, quedan más de 33.000 $ netos.

Dos avisos pegados a esa cifra. El primero: es un backtest, una simulación sobre datos históricos, no un extracto de cuenta, y los resultados pasados no garantizan los futuros. El segundo: ese 5 % es una hipótesis razonable para un sistema que opera microcontratos en un producto muy líquido y en una franja concreta del día, no una ley física. Si quieres ser conservador, súbelo al 8 % o al 10 % y mira si el sistema sigue en pie. Ese es el ejercicio útil.

Para entender qué estás mirando cuando alguien te enseña una de estas curvas, la guía sobre qué es un backtest y cuándo puedes fiarte de uno es el paso previo.

Un backtest en bruto no es una mentira. Venderlo como neto, sí

Un backtest sin costes aplicados es una herramienta legítima: sirve para ver si la lógica de entrada y salida tiene alguna ventaja antes de meter ruido. Los desarrolladores lo usan a diario y no hay nada turbio en ello. El problema aparece cuando esa curva en bruto se publica como si fuera lo que habrías ganado. Ahí ya no es análisis, es publicidad engañosa.

Si la cifra viene sin comisiones, hay que decirlo en la misma frase, no en una nota al pie.

Cuando veas una rentabilidad publicada, pregunta tres cosas: si es bruta o neta, qué coste por contrato se ha aplicado y cuántas operaciones hay detrás. Si no saben responder a la tercera, las otras dos tampoco valen nada. Es el mismo criterio que aplicamos al evaluar cualquier bot de trading: lo que no se puede comprobar, no cuenta.

Cómo reducir el impacto sin volverse loco

No se puede eliminar la fricción, pero se puede recortar bastante con decisiones aburridas:

Si quieres ver las cifras de un sistema concreto ya con la fricción descontada, en la página de rentabilidad están el bruto, el neto y el periodo exacto para que rehagas tú mismo la resta.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el slippage en trading?

El slippage o deslizamiento es la diferencia entre el precio al que esperabas ejecutar y el precio al que se ejecutó realmente. Aparece porque una orden a mercado se cruza con la contrapartida disponible en ese instante, no con el precio de la pantalla. Se mide en ticks y de media juega en tu contra.

¿Cuánto se paga de comisiones en futuros con microcontratos?

La operación completa (abrir y cerrar) suele costar entre 0,90 y 1,80 $ por microcontrato, sumando comisión del bróker, tasa del mercado y tasa regulatoria. Como referencia de trabajo se usa 1 $ por microcontrato y operación completa. Recuerda que casi todos los brókers anuncian el precio por lado, no por ida y vuelta.

¿Por qué mi resultado real no coincide con el del backtest?

Porque el backtest asume ejecuciones perfectas y tú operas con horquilla, latencia y comisiones. A eso se suman diferencias en el momento exacto de entrada y el azar de una muestra corta. La diferencia razonable son unos puntos porcentuales; si es abismal, el problema no es la fricción, es el sistema.

¿Se puede eliminar el slippage con órdenes limitadas?

Se reduce mucho, pero no se elimina, y tiene un precio. Una orden limitada te asegura el precio pero no la ejecución, así que algunas operaciones ganadoras se te escaparán. Lo sensato es usarlas donde la estrategia lo tolere y aceptar órdenes a mercado donde entrar sí sea crítico.

En corto: el slippage y las comisiones son la distancia entre lo que promete un backtest y lo que ingresas. Se estiman con una multiplicación de tres factores: operaciones al año, contratos por operación y coste por contrato. Cuando alguien te enseñe una rentabilidad, la única pregunta que importa es si esa resta ya está hecha.

Ver esto funcionando vale más que leerlo

TSOPEN, el sistema automático de tradea.es, hace una operación al día a las 14:30, con 300 $ de riesgo y 600 $ de objetivo, y su backtest se puede reproducir en NinjaTrader 8. Tienes medio minuto de vídeo con el sistema operando, y a José o a José Antonio en WhatsApp para enseñártelo en directo, sin compromiso.

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